Trabajo de investigación realizado por Felipe Pozo , alumno de 5° año de la Facultad de Derecho de
La Constitución Política de Chile, al igual que otras cartas fundamentales, consagra el derecho a desarrollar cualquier actividad económica que no sea contraria a la moral, al orden público o a la seguridad nacional, respetando las normas legales que la regulen, por lo que el Estado y los particulares están obligados a respetar el emprendimiento. Además, el que las personas emprendan nuevas actividades empresariales es de vital importancia para el desarrollo económico de un país, ya que permite una mayor oferta de productos y servicios, un mayor número de puestos de trabajo y en definitiva un aumento del producto interno del país. Por lo que el emprendimiento no sólo debe ser respetado, sino que también fomentado. Sin embargo, ya en el inicio de la actividad económica existe una gran falencia, constituida por lo burocrático y costosos que resultan los tramites para constituir la empresa, no solamente en Chile, sino que a nivel global. Para los economistas el tener que cumplir con una serie de trámites administrativos para poder desarrollar una actividad empresarial constituye una importante barrera a la entrada del mercado de que se trate.
Al respecto, este trabajo pretende analizar comparativamente el inicio de una empresa en Chile y otros países desarrollados, teniendo en cuenta el tiempo que es necesario para crear una empresa formalizada, los procedimientos administrativos que es necesario cumplir y el costo que implica todo el proceso. Así también se van a desarrollar algunos modelos propuestos para agilizar la constitución de la empresa.
A nivel internacional dos son los estudios con prestigio que miden la complejidad de la tramitación administrativa previa necesaria para la creación de la empresa. Uno de ellos es el Benchmarking the Administration of Business Start-ups, que se centra en los países de la Unión Europea (UE), dentro de la cual se encuentran países desarrollados como Alemania, Francia e Italia. De acuerdo a este estudio en la UE el tiempo promedio que requiere un empresario individual para cumplir con los trámites administrativos es de 12 días y el costo promedio que debe asumir es de 250 euros (196.500 pesos). Por otro lado, si se trata de implementar una sociedad de responsabilidad limitada en la UE el tiempo promedio es de 24 días y el costo medio asciende a 830 euros (652.000 pesos)[1]. El otro estudio corresponde al informe “Doing Business” realizado por el Banco Mundial, el cual, en su última versión da a conocer las cifras correspondientes al año 2009 de 181 países.
Señala este estudio, que el país mejor evaluado en lo relativo a la constitución de una empresa es Nueva Zelanda, seguido de Canadá y Australia respectivamente. En Nueva Zelanda se requiere sólo de un día y de un procedimiento, el cual se realiza en forma electrónica, que incluye la obtención de un número de registro comercial y el acogerse a un sistema tributario, con un costo total de 200 dólares (112.000 pesos). En Canadá el único procedimiento también es en línea, sin embargo tiene un costo mayor (99.800 pesos). En cuanto a Australia, cabe señalar, que se requiere cumplir con 2 procedimientos. El primero tiene un costo de 175.000 pesos y consiste en obtener un registro de incorporación como compañía australiana y un número de identificación (ACN). El segundo es gratuito y consiste en solicitar en línea una autorización tributaria.
A su vez, si se quiere conocer cuales son los requisitos que presentan los países mas desarrollados la mejor alternativa es atender a las cifras correspondientes a la OCDE (Organización para la Cooperación Económica y el Desarrollo), ya que sólo esta formada por países que cumplen con estándares económicos y administrativos exigentes. De acuerdo a “Doing Business” el promedio de trámites administrativos es 5,8 y el de tiempo es 13,4 días en los países que conforman esta organización. Cifras que para Chile son relevantes en razón de su interés por acceder a la OCDE.
Por su parte, Estados Unidos, la economía más poderosa del mundo, bajó dos puestos en el ranking relativo a la iniciación de una empresa con respecto al año pasado, ocupando actualmente la posición número 6. Requiriendo la realización de 6 procedimientos distintos: registrar el nombre del negocio y archivar los estatutos sociales, solicitar un número de identificación federal para fines impositivos y laborales, registrarse en línea para el pago del impuesto a las ventas, registrarse como empleador en la división estatal de seguro de cesantía, contratar con un privado un seguro compensatorio para los trabajadores en caso de despido y la publicación de ciertos certificados. Cada uno de estos demora un día en realizarse y el costo total de todos ellos asciende a 182.325 pesos.
En cuanto a Chile, es necesario precisar que sufrió una fuerte baja en el ranking relativo al tiempo y costo en la formalización de una empresa en relación al año anterior, pasando de la posición número 42 a la 55 (-13). Al parecer nuestro país esta no esta dedicando los suficientes recursos y atención a la necesidad de contar con un procedimiento expedito y de bajo costo para iniciar una actividad económica. En este sentido, el estudio identifica que es necesario cumplir en Chile con 9 trámites para formalizarse como Sociedad Anónima:
- Legalizar la escritura social con un costo de 250 dólares y para lo que se requiere 1 día
- Publicar el extracto en el diario oficial con un costo de 150 dólares y requiere 3 días
- Inscribir en el registro de comercio con un costo de 15 dólares más 0,2% del capital social y requiere 4 días.
- Dar aviso del inicio de actividades ante el SII y obtener un Rol Único Tributario lo que no tiene costo y requiere de un día
- Inspección del SII, sin costo, y puede demorar de 2 a tres semanas desde que se solicita
- Imprimir las facturas en las imprentas autorizadas, con un costo de 43 dólares (talonario de 50)
- Timbrar los libro contables, las facturas y otros documentos en el SII, sin costo y requiere de 1 día
- Obtener una patente municipal, sin costo (su tramitación) y requiere de 14 días
- Registrarse en una mutual de seguridad para efectos del seguro contra accidentes del trabajo, sin costo (su tramitación) y requiere de 1 día.
En definitiva, en Chile se requiere de 27 días para la realización de todos los tramites de formalización y de aproximadamente 259.743 pesos para costearlos.
Comparando las cifras cabe señalar que Chile esta por debajo de los estándares de la OCDE tanto en los factores tiempo como número de procedimientos. Esto se debe principalmente a que nuestro actual ordenamiento estipula una serie de trámites establecidos en diversos cuerpos legales que deben ser realizados ante diferentes autoridades que intervienen en la instalación y puesta en marcha de la empresa. Por lo que es necesaria la modificación del actual esquema de formalización de una empresa, de tal manera que los emprendedores no tengan que enfrentarse a esta barrera a la hora de decidir formalizar su actividad económica.
Respecto de los tres primeros países en el ranking es necesario remarcar que los tramites son realizados en línea aplicando el principio del a “ventanilla única”. Tal como lo comprueban las cifras este sistema de formalización genera grandes economías de escala, debido a que las distintas autoridades pueden acceder a la información y requerir información al empresario mediante un canal único, ahorrándose el tener que acudir a diferentes oficinas y completar formularios diversos. Lo que comprueba que este modelo si es eficiente para reducir tiempo y costos.
Atendiendo a la estructura jurídica, es necesario considerar que los primeros países en el ranking, a diferencia de Chile, tienen un ordenamiento que proviene del common law, en el cual no se requiere de mayores solemnidades en la constitución de una sociedad, lo que implica un menor tiempo y costo de formalización.
En relación a las PYMES, que son el objeto de esta clínica, se ha realizado una lectura matizada del informe “Doing Business” señalado que el alto nivel burocrático que presenta nuestro país para formalizar una empresa no les afecta directamente, puesto que un 83% de los microempresarios se formalizan como empresarios individuales personas naturales por lo que no requieren cumplir con lo tramites necesarios para la constitución de una sociedad y los costos que deben asumir son significativamente menores. En este sentido, Ximena Clarke, jefa de la División de Empresas de menor tamaño del Ministerio de Economía, especifica que “este reporte internacional considera a una empresa estándar, que en muchos casos son más grandes que la generalidad de pequeños negocios que comienzan en Chile”[2]. Pero, sin perjuicio de lo anteriormente señalado, es necesario tener en cuenta que muchos microempresarios en Chile tienen un capital inicial mínimo, el cual no están dispuestos a destinar al financiamiento de trámites administrativos. Por lo demás, si mantenemos un sistema en que se requiere aproximadamente un mes para poder comenzar a operar la empresa formalizada lo único que se va a obtener es que los pequeños y medianos empresarios, que son el 80% en nuestro país, van a evitar cumplir con la normativa. Es por esto que en el proyecto de ley que establece normas especiales para las empresas de menor tamaño “Estatuto PYME” se han adoptado algunas reformas tendientes a la simplificación de los trámites administrativos, como el otorgamiento de autorizaciones provisorias.
Un modelo a tener en consideración para simplificar nuestra actual normativa es el adoptado por España que ha implementado un nuevo tipo societario denominado sociedad limitada nueva empresa (SLNE), en virtud de la ley 7/ 2003, la cual se crea mediante un sistema electrónico de tramitación uniformada que es puesto a disposición de los emprendedores a través de una amplia red de oficinas llamadas PAIT (Puntos de Asesoramiento e Inicio de Tramitación) dependientes tanto de entidades públicas como privadas (que firman un convenio con el ministerio de comercio). En las cuales no sólo se tramita la constitución de la empresa, sino que además se le entrega asesoría al empresario en aspectos legales, financieros y contables asociados al giro de su empresa[3]. Otro modelo similar es el aplicado en Perú en la ciudad de Lima, en virtud del cual se puede constituir una empresa en línea en 72 horas. Este proyecto requirió de la coordinación de 6 autoridades administrativas, las que pueden acceder a la información y otorgar en forma expedita los documentos necesarios, los que a su vez son enviados a ciertas notarias acogidas a este modelo y los empresarios sólo deben limitarse a concurrir a firmar[4].
Finalmente, cabe concluir que los países desarrollados han optado por acogerse a un sistema electrónico de formalización de las empresas, el que implica una mayor inversión inicial, pero que a largo plazo genera importantes economías de escala. Permitiéndole a los emprendedores a través de un trámite único comenzar a gestionar su empresa en muy poco tiempo y con un bajo costo. Por otro lado, en Chile existe un sistema burocrático que requiere que la persona se dirija a una serie de ventanillas asumiendo un costo importante, lo que genera una importante tasa de empresas no formalizadas en Chile.
Con respecto a las PYMES, sobre todo en periodos de crisis económica, es necesario reducir los costos de iniciación sólo a aquellos que sean estrictamente necesarios, pudiendo replicar a tal efecto alguno de los modelos comparados que han tenido éxito.
En definitiva, la problemática relativa a los trámites necesarios para constituir una empresa en Chile es un tema no resuelto y que requiere de una modificación urgente, de caso contrario vamos a continuar la escalada negativa en los rankings internacionales relativos al emprendimiento, y vamos a mantener barreras ala entrada excesivas que a la larga transforman en un martirio el iniciar una empresa en nuestro país y que pueden llegar a amenazar un derecho garantizado constitucionalmente. Por lo que el objetivo al corto plazo debe ser crear un sistema de ventanilla única que permita al emprendedor constituir su empresa utilizando un canal único de intercambio de información, lo que reducirá de inmediato el tiempo y los costos y nos acercará mas a países de vanguardia en el asunto como Nueva Zelanda.
Bibliografía:
- Estudio “Benchmarking the administration of Business Start-ups” realizado por el centro de estrategia y evaluación de servicios de la Comisión Europea en el año 2002.
- Diario el Mercurio, cuerpo B de “economía y negocios”, reportaje “pese a promesas, no bajan los costos para abrir una empresa en Chile”, sábado 29 de noviembre de 2008.
- Página Web www.serviciosalciudadano.gob.pe.
- Informe “Doing Business” realizado por el Banco Mundial. Año 2009. www.doingbusiness.org
- Tramites administrativos para la creación de empresas en España, ministerio de Administraciones Públicas, Gobierno de España. www.map.es
- Valdueza Gallegos, Estela. Hacia los tramites telemáticos, Editorial Bosch, Madrid. 2008.
- Ambiente regulatorio sigue afectando negativamente al sector PYME. www.diariopyme.com
- Bobadilla Pinto, Alicia. La normativa que regula la instalación y puesta en marcha de una empresa en Chile. Clínica asesoría jurídica a la gestión de empresas. Universidad de Chile. Marzo 2009.
[1] Cifras obtenidas del estudio “Benchmarking the administration of Business Start-ups” realizado por el centro de estrategia y evaluación de servicios de la Comisión Europea en el año 2002.
[2] Diario el Mercurio, cuerpo B de “economía y negocios”, reportaje “pese a promesas, no bajan los costos para abrir una empresa en Chile”, sábado 29 de noviembre de 2008.
[3] Valdueza Gallegos, Estela. Hacia los tramites telemáticos, Editorial Bosch, Madrid. 2008.
5 comentarios:
Yo creo que estar bajo los estándares internacionales no es, a primera vista, un elemento negativo per sé. Tambien debemos considerar que la idiosincracia, los motivos, los valores, y el modus operandi de los negocios son distintos. Incluso el costo asociado a dichos trámites es diferente dependiendo del monto que asciende en comparación al PIB per capita del país.
No creo que exista en el mundo, ni que sea bueno hacer una universalización del emprendimiento en cuanto a la gestión de constitución de empresas.
Sin embargo, si son rescatables las ideas o formatos de simplificación de trámites.
Ciertamente hoy en Chile son muchas las trabas que se imponen ante una realidad lejana, al menos en cuanto a las PYMES se trata.
Recuerdo una situación ocurrida en la historia de chile que me permite ejemplificar esto. Hacia 1823 se dictó la llamada consitución moralista, la que inclusó dedicó disposiciones que regulaban el desarrollo de valores civicos y eticos para una realidad totalemente alejada e irreal.
Creo que lo mismo ocurre aqui en Chile. Si bien las normas que establecen dichos tramites se encuentran dispersas y su razón de ser tiene un fuerte compontente en brindar seguridad al orden social economico, no es menor señalar que muchas de dichas obligaciones están muy alejadas de la accesibilidad efectiva de miles de PYMES. No son sólo los costos, ni las desventajas las que alejan la posible "sanidad empresarial", es la idiosincracia emprendedora la que dista mucho de la regularización.
Considero que los datos comparados son sumamente necesarios pero como ejemplos a seguir, no desde un punto vista critico, ya que desde un escenario como el nuestro quizas las variables de los sistemas internacionales podrian ser peores.
Como bien señala Felipe, todos los trámites que implica la formalización de una empresa en nuestro país constituyen barreras a la entrada para que las EMT puedan legalizar sus actividades, y mientras no se reduzcan dichos trámites la situación no va a cambiar. Me parece muy interesante la revisión que Felipe hace de los sistemas comparados y en mi opinión si bien el modelo Neozelandés esta a años luz de nuestra realidad, es posible lograr acercarse al mismo mediante la consolidación de ciertos tramites ante una sola autoridad. Por ejemplo todos los trámites ante autoridades administrativas se podrían realizar de una sola vez y los que indispensablemente deben ser de competencia de distintos órganos, deben dejarse de tal modo. Es sabido por todos la importancia que tienen los notarios al momento de autorizar ciertos documentos, como a su vez, la importancia de los distintos registros llevados por los conservadores de bienes raices. El fundamento de ambas institución esta en la publicidad y en la certeza jurídica que entregan, entre otros. El legislador al momento de legislar al respecto, y al colocar en una balanza una mayor fluidez en la constitución de una empresa con la seguridad jurídica que otorgan los registros notariales y de los conservadores, decidió optar por estos últimos. Ahora en mi opinión creo que la fluidez debe buscarse en otras instancias y no en las iniciales de constitución de una empresa. Los tramites ante un notario y un conservador son iniciales y considerando la importancia que tienen no deben ser suprimidos o modificados, considerando además nuestra tradición jurídica. La fluidez en la constitución de una empresa debe buscarse con posterioridad al momento de realizar las distintas gestiones ante distintos órganos públicos. Es en esas instancias donde debería adoptarse un sistema de ventanilla única que como señala Felipe logrará la creación de economías de escala y beneficios no sólo para los microempresarios, sino que También para los órganos de la administración.
Concluyendo creo que siempre es posible revisar las experiencias comparadas en distintos aspectos, pero También creo que es necesario no olvidar las particularidades de la realidad nacional para adoptar los sistemas comparados a nuestras necesidades. Estos sin duda alguna puede realizarse respecto de los distintos sistemas existentes para la creación de una empresa. Simplemente hace falta voluntad política.
La formalización de las empresas por medio del sistema de ventanilla única y por medio de un procedimiento electrónico es el sistema que adoptan los países que están por sobre Chile en el menor tiempo que les demora formalizar una empresa. Considero que lo anterior no debiera verse como algo lejano e imposible de aplicar. Es factible el sistema de ventanilla única siempre y cuando cuando se deriven las autorizaciones estas tengan un plazo fatal para entregarlas, lo difícil estaría en la coordinación de las autoridades que deben dar las correspondientes autorizaciones. Respecto al trámite electrónico, la dificultad sería en primer lugar la implementación de este sistema en todas las municipalidades en lo que a la obtención de patente se refiere. En relación a los otros trámites, no lo veo como algo imposible, basta ver el portal tributario MIPYME que está disponible en la página web del Servicio de Impuestos Internos y en donde los trámites para la declaración de impuestos pueden hacerse por internet. Sin duda es mucho más complejo implementar un procedimiento electrónico para la iniciación de actividades con ventanilla única, pero al menos podría verse como una posibilidad que gradualmente podría incluirse.
La IV Encuesta Cypime señala que en Chile los mayores problemas que enfrentan los microempresarios en su relación con el sector público son la duración de los trámites y el número de trámites para funcionar (Desarrollo se escribe con Pyme: El caso chileno). Se trata de obstáculos relevantes para el desarrollo de una empresa, que impulsan la operación informal del negocio y favorecen las prácticas administrativas corruptas. Las consecuencias de estas regulaciones excesivas tienen además un efecto adverso en el desarrollo económico de nuestro país.
¿Deben eliminarse el exceso de trámites y regulaciones? Desde el punto de vista empresarial la respuesta resulta evidente. Un empresario preferirá invertir solo cuatro días en promedio para inscribir su negocio como es en Estados Unidos y Canadá, en vez de esperar 57,5 días como es el caso de América Latina. También preferirá pagar U$ 282 como es en el caso de Estados Unidos y Canadá, que desembolsar U$ 1.048 como es el costo promedio de América Latina.
Por el otro lado, es necesario rescatar que, exigiendo el cumplimiento de múltiples trámites, el Gobierno se asegura que las empresas que se constituyen cumplen con la ley y de que no existe posibilidad de que la población se vea expuesta a un riesgo, como sucedería, por ejemplo, si una empresa de alimentos no cumple la normativa y personas mueren por intoxicación.
Sin embargo, ¿Quién asegura que una empresa que cumple con la ley AL PRINCIPIO continúe así durante toda su existencia? Si bien es cierto que el Estado debe preocuparse de que las Pymes cumplan con la ley, todos sabemos que ello no se garantiza exigiendo la realización de múltiples trámites EN SU INICIO sino que FISCALIZANDO el cumplimiento de la normativa DURANTE la vigencia de la empresa. No sirve de nada frenar la constitución de una empresa si no se vigila que cumpla la ley en el futuro.
En mi opinión, la disminución, en gran porcentaje, de los trámites a los que está expuesta la Pyme, ayudaría notoriamente a una mayor creación de empresas, empleos y a su desenvolvimiento de forma más eficaz. En este momento, los microempresarios perciben señales confusas del Gobierno pues, por un lado, se promete apoyo a las Pymes pero, por el otro, las normas existentes no apuntan a ese objetivo. Los servicios se perciben mayoritariamente como burocráticos, con funcionarios lentos, poco comprometidos, con diferentes criterios técnicos y prácticas arrogantes para fiscalizar y en algunos casos, con solicitudes especiales para agilizar trámites.
Está comprobado que trámites más baratos y expeditos, desalientan la corrupción y estimulan la formalización de las empresas, por lo tanto, en mi opinión, deben eliminarse el exceso de burocracia y de trámites para iniciar una empresa pues sólo de esta forma se cumplirá la promesa de apoyar el emprendimiento. Es la constante fiscalización y NO las barreras de entrada la clave para que las empresas crezcan cumpliendo la ley.
La situación de la creación de empresas va aparejado de la idiosincracia del territorio en que se quiere emprender determinada actividad. En nuestro paíes el sistema electrónico, llamese internet, intranet, no está lo suficientemente masificado para esperar que los trámites de constitución sean generados a través de los medios más expeditos como son los registros electrónicos. Los tres primeros países, Nueva Zelanda, Canada y Australia, basan su liderazgo en el sistema electrónico, pero además en el sistema de ventanilla única (que logramos observar en el trabajo de Alejandra Pinto). Es menester la conjunción de la realización de trámites de constitución por medios masivos electrónicos y la disposición de las autoridades respectivas para generar los medios acordes para recibir los documentos entregados por las pymes y de esa forma comunicarse de forma expedita con las distintas autoridades competentes.
Nuesto país debe entender que los medios de comunicación como internet son medios que están al auxilio de la comunidad, las autoridades y políticas públicas debes estar dirigidas al otorgamiento de herramientas útiles para las pymes que les permitan acceder a un sistema electrónico que garantizará la ventanilla única como proceso ideal de constitución expedita y barata de empresas.
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